La defensa personal es más allá de adquirir la destreza para pelear a través de las técnicas existentes, desde el boxeo tradicional, pasando por las artes marciales, como: judo, karate, aikido, jiu-jitsu, etc., nos sirve para sentirnos seguros, confiados y proyectar una imagen dinámica y de fortaleza.

La defensa personal te prepara para pelear, sin embargo, su propósito es evitar la confrontación física. De ahí que la defensa personal, se inicia realmente anticipándose a situaciones de riesgo, y a mantenerse atento a lo que sucede dentro de nuestro entorno, por el que se camina o se permanece.