La mayoría de las personas, aprendemos a manejar a través de las enseñanzas de los padres, pariente o amigos, pocos lo hacen con profesionales. Debido a ello se aprende con los vicios de manejo de esas personas, y, obvio, sin la técnica adecuada.

Utilizamos la palabra manejar, cuando en realidad lo correcto es conducir, es decir llevar un vehículo, persona o cosa de un lugar a otro, para ello debemos utilizar la técnica correcta fundamentada en los reglamentos de tránsito.

El conocimiento de las reglas generales de conducción, más el desarrollo de las habilidades para coordinar y sincronizar los movimientos, de las extremidades inferiores y superiores más la prevención, nos acerca a la conducción segura.