La profesión de proteger a personas públicas, requiere de profesionales con preparación física, mental y cognitiva, de buen nivel técnico, educado y de amplia cultura, que les permita interactuar con la figura pública, con seguridad, dominando las emociones y así evitar reaccionar de manera violenta.

El perfil del escolta, es de personas pensantes, que se anticipen a situaciones de riesgo y/o peligro, sin interferir con las actividades y privacidad, de la figura a proteger.

El curso de protección a funcionarios, profesionaliza al capacitar al aspirante a escolta, en adquirir una mentalidad horizontal y a mantenerse enfocado, para planear, dirigir y ejecutar acciones, tendientes a prevenir para reducir o evitar riesgos y peligros, y a reaccionar físicamente de ser necesario, ante un ataque, a no provocar situaciones de riesgo o peligro, así como a conducirse con respeto hacia todas las personas, al prestar sus servicios de protección.

Al actuar de manera agresiva, grosera o prepotente, no se beneficia ni se facilita su servicio, sino por el contrario, lo dificulta.

¡Sé un profesional del servicio de escoltas, para proteger eficazmente a la figura pública!